Artroscopia de rodilla: Todo lo que necesitas saber sobre esta técnica

artroscopia rodilla

La artroscopia es un procedimiento quirúrgico de rodilla que permite observar la articulación de esta parte del cuerpo mediante pequeñas incisiones de la piel, sin necesidad de realizar una incisión grande, ni en otros tejidos blandos. 

Esta técnica ha contribuido a los avances de la traumatología al reemplazar la cirugía abierta por una técnica mínimamente invasiva que permite un diagnóstico y tratamiento precisos de meniscos, ligamentos y cartílagos.

En este artículo, te explicamos en qué casos está indicada este tipo de intervenciones, el procedimiento para llevarla a cabo, sus ventajas y por supuesto, las etapas de la recuperación y el postoperatorio que se debe cumplir.

 

¿Qué es exactamente una artroscopia de rodilla?

El procedimiento de una artroscopia de rodilla consiste en introducir una pequeña cámara, llamada artroscopio, en la articulación de la rodilla que muestra imágenes en un monitor de vídeo, y el cirujano utiliza estas imágenes para guiar los instrumentos quirúrgicos en miniatura. 

Debido a que el artroscopio y los instrumentos quirúrgicos son delgados, el cirujano puede realizar incisiones milimétricas, en lugar de la incisión más grande necesaria para la cirugía abierta. Esto se traduce en menos dolor y rigidez articular para los pacientes, y suele reducir el tiempo de recuperación y de regreso a sus actividades habituales. 

 

Diferencias entre cirugía abierta y artroscopia

La artroscopia y la cirugía abierta tienen una diferencia principal que las caracteriza: 

Por un lado la artroscopia utiliza:

– 1 a 3 incisiones de 4-6 milímetros y una cámara para visualizar el interior de la articulación.

– Utiliza 30-90 minutos, generalmente anestesia local o regional. 

– Permite una recuperación más rápida, con menos dolor y cicatrices.

– Es ideal para lesiones de tejidos blandos, ligamentos y diagnósticos (meniscos, ligamentos cruzados, hombro). 

Por otro lado, la cirugía abierta:

– Implica hacer una incisión mucho más grande de 8-15 centímetros para acceder directamente a la articulación o tejido. 

 2-4 horas, típicamente anestesia general.

– Este tipo de intervención por lo general requiere una estancia en el hospital más extendida y su proceso de recuperación suele tomar más tiempo. 

La cirugía abierta se utiliza cuando la lesión es muy grave, requiere reconstrucciones extensas o hay inestabilidad ósea que no se puede reparar por artroscopia.

¿En qué casos está indicada esta cirugía?

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Por lo general, tu médico podría recomendarte una artroscopia de rodilla si padeces una afección dolorosa que no responde al tratamiento no quirúrgico.

Este tipo de intervención puede aliviar los síntomas dolorosos de muchos problemas que dañan las superficies del cartílago y otros tejidos blandos que rodean la articulación.

Artroscopia para lesiones de menisco

El menisco es el cartílago que protege el espacio entre los huesos de la rodilla. Para estos casos, la cirugía mínimamente invasiva se lleva a cabo para repararlo o extirparlo. 

Artroscopia para ligamentos cruzados

Cuando un ligamento cruzado anterior (LCA) o un ligamento cruzado posterior (LCP) sufre un daño o se rompe, es recomendable hacer una reconstrucción para recuperar la movilidad.

Artroscopia para limpieza articular

En ocasiones, es necesario retirar aquellos cuerpos libres o “ratones articulares”, los cuales son pequeños fragmentos del cartílago o hueso que se desprenden de la superficie articular y que generan que tu rodilla se traba cuando la mueves. 

Artroscopia para daños en el cartílago

Si existen pequeños de cartílago roto en la articulación de la rodilla, lo ideal sería realizar el diagnóstico y la reparación de condropatías para eliminar los fragmentos de cartílago sueltos y suavizar la superficie articular, reduciendo la fricción y el dolor. 

El día de la intervención: ¿Cómo se realiza?

En la mayoría de los casos, tu médico cirujano te solicitará no beber ni comer nada durante 6 a 12 horas antes del procedimiento, a menos que le hayan recetado algún tipo de medicamento previo. Entre otros detalles que es importante que conozcas están:

Tipo de anestesia en la cirugía

Para la cirugía de artroscopia de rodilla se pueden utilizar tres tipos diferentes de alivio anestesia. Entre ellas son:

  • Anestesia local: La rodilla se puede insensibilizar con medicamentos anestésicos. También le pueden dar medicamentos que lo relajen y estarás despierto.
  • Anestesia raquídea: Este es un tipo de anestesia regional. Se inyecta dentro de un espacio en la columna vertebral y estarás despierto, pero no podrás sentir nada de la cintura para abajo. 
  • Anestesia general: No suele utilizarse con frecuencia en este tipo de cirugías, pero en caso de que se use, durante la intervención estarás totalmente dormido.

Duración del procedimiento (entre 30 y 90 minutos según la lesión)

Aunque suelen ser cirugías breves cada lesión tendrá un tiempo preciso para llevarse a cabo. Las lesiones de menisco generalmente son las más rápidas, con una duración entre 30 a 60 minutos; la artroscopia para limpieza articular puede durar entre 30 a  60 minutos; y las reconstrucciones de ligamentos suelen requerir más tiempo, alrededor de 90 minutos hasta 2 horas.

 

Recuperación y Postoperatorio

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Luego de la cirugía de artroscopia de rodilla, la mayoría de las personas pueden retornar a sus actividades normales en el primer mes.  

Sin embargo, el proceso de recuperación y postoperatorio es esencial que el paciente lo siga tal como lo indica su médico para que el resultado sea satisfactorio. Aquí te presentamos algunos puntos esenciales a tomar en consideración.

Las primeras 48 horas: Reposo, hielo y elevación

Durante las primeras horas, el objetivo principal es controlar la inflamación y el dolor. Por lo que puedes aplicar compresas frías de 4 a 6 veces al día durante los primeros 2 o 3 días.  Además, evita hacer desplazamientos innecesarios para no forzar la articulación y mantén la rodilla extendida.

Cuidado de la herida

Hasta que tu cirujano lo autorice, mantén el vendaje limpio y seco de tu rodilla. Si debes cambiar el vendaje, no lo aprietes sobre tu rodilla, colócalo desde la pantorrilla y envuélvelo alrededor de la pierna y la rodilla. De igual forma, cuando te bañes, envuelve la pierna en plástico para evitar que se moje hasta que te hayan retirado los puntos.

¿Cuándo podré volver a caminar? 

Esto dependerá del tipo de operación realizada, sin embargo, en la mayoría de las artroscopias simples, el médico puede pedirte que apoyes el pie el mismo día o al día siguiente con ayuda de muletas. 

El uso de muletas suele durar entre 3 y 7 días, o hasta que recuperes la fuerza suficiente para caminar sin cojear. 

La importancia de la fisioterapia postquirúrgica

Para el proceso de recuperación la fisioterapia tiene un papel fundamental, ya que te permitirá recuperar el rango de movimiento, evitando la rigidez y asegurando que la rodilla pueda doblarse y estirarse por completo. También la fisioterapia te permitirá lograr un fortalecimiento muscular mayor para así dar estabilidad a la articulación.

Ventajas de la técnica artroscópica

A diferencia de la cirugía abierta tradicional, la artroscopia es un proceso de mínima invasión al paciente y por lo general, suele ser un procedimiento rápido. Esta evolución para la traumatología, ofrece beneficios importantes, tales como:

-Menor riesgo de infección: Esta cirugía implica hacer incisiones muy pequeñas, por lo que la exposición de los tejidos internos al ambiente es inferior y esto reduce drásticamente las probabilidades de complicaciones infecciosas.

-Cicatrices casi invisibles: Las incisiones suelen ser muy reducidas y esto se destaca como una ventaja tanto estética, como una menor formación de tejido cicatricial interno.

-Menos dolor postoperatorio: El trauma quirúrgico es mucho menor, debido a que los cortes en la piel son pequeños y los músculos o tendones no terminan tan afectados.

-Estancia hospitalaria breve:  La gran mayoría de las artroscopias de rodilla son procedimientos ambulatorios. Esto permite que el paciente pueda regresar el mismo día a su casa luego de la intervención.

 

Preguntas Frecuentes (FAQs)

  • ¿Quedan cicatrices grandes con la artroscopia de rodilla? 

No. Esta es una de las ventajas significativas de la intervención. El cirujano suele realizar 1 a 3 incisiones de 4-6 milímetros cada una y a menudo solo se requiere un punto de sutura por incisión, por lo que con el tiempo estas marcas se vuelven imperceptibles.

  • ¿Cuándo puedo conducir de nuevo después de una artroscopia de rodilla? 

Esto dependerá de las indicaciones de tu médico. Tienes que tomar en cuenta que no debes conducir mientras estés bajo el efecto de analgésicos o si tu tiempo de reacción se ve afectado por el dolor. Por lo general el tiempo para volver a conducir es de 1 a 3 semanas.

  • ¿Existen riesgos? 

En todas las cirugías existen riesgos, aunque en la artroscopia sean mínimos debido a su características. Los más comunes suelen ser: tener inflamación persistente durante las primeras semanas, riesgos vasculares como la trombosis venosa profunda, o alguna infección.

  • ¿Cuándo podré volver a hacer deporte de impacto? 

Esto dependerá de tu proceso de recuperación, pero las actividades de bajo impacto como natación o bicicleta estática, se retoman a las 3-4 semanas. Para deportes de impacto como fútbol o correr, el tiempo suele extenderse de 3 a 6 meses, dependiendo de si hubo reparación de ligamentos o meniscos. 

  • ¿Sentiré dolor durante la cirugía? 

No. La artroscopia de rodilla se realiza bajo anestesia para que no sientas ningún tipo de dolor o incomodidad, pero durante el postoperatorio sentirás molestias que se controlan con la pauta de medicación indicada por tu médico. 

  • ¿Es normal que la rodilla haga «clics» o ruidos después? 

Sí. Puede ser común sentir ciertos chasquidos o burbujeos en las primeras semanas debido al líquido o aire introducido durante la cirugía que suele desaparecer con los días.

El camino hacia una rodilla sana

La artroscopia de rodilla es una técnica mínimamente invasiva que tiene como objetivo el diagnóstico y tratamiento de múltiples problemas de esta zona del cuerpo. La intervención implica menos dolor y rigidez articular para los pacientes, así como un tiempo de recuperación inferior y de regreso a sus actividades habituales.

Sin embargo, el éxito de la artroscopia dependerá de la competencia y habilidad del cirujano al realizar la operación, como del compromiso del paciente al llevar a cabo todos los requerimientos prudente para una recuperación efectiva.

En Artrocare, te apoyamos en cada etapa del proceso para que tu diagnóstico sea el más adecuado y el tratamiento y recuperación tenga resultados positivos para tu salud. Contáctanos para ofrecerte todos los respectivos detalles.